Tus facturas, cruzadas con tus albaranes al céntimo.
Las facturas de tus proveedores entran solas por correo. Los albaranes, con una foto desde el móvil. Clavado los lee, los cruza y te avisa solo de lo que no cuadra: cobros de más, mercancía que no llegó, devoluciones que nadie descontó.
Sin cambiar de gestoría ni de TPV. En marcha en una semana.
| Albarán | Entregado | Facturado | |
|---|---|---|---|
| Nº 64277 | 190,72 € | 190,72 € | |
| Nº 64980 | 339,38 € | 339,38 € | |
| Nº 65104 | 212,40 € | 240,66 € | +28,26 € |
| Devolución | −33,50 € | −33,50 € | |
| Nº 65211 | 86,80 € | 86,80 € |
en producción en la Costa Brava desde septiembre de 2026: las facturas entran solas por correo, los albaranes con una foto, y lo que no cuadra salta el mismo día.
líneas leídas en una factura difícil, exactas al subtotal impreso. Nada de "más o menos": una diferencia de un céntimo ya avisa.
de albaranes mezclados, de una tacada: cada hoja acaba en su proveedor y en su local, archivada por año y trimestre para tu gestoría. La que no está clara se aparta — nunca cae en el montón de al lado.
De ese cliente no sale ni un dato en esta web: ni su nombre, ni sus locales, ni sus proveedores, ni un solo importe. Las capturas llevan datos de muestra — la pantalla es la de verdad; los números, de nadie.
El panel
Lo que ves al abrirlo por la mañana.
Las dos pantallas que abres cada mañana: el control albarán-factura y la bandeja de facturas. La pantalla es la del panel; los datos, de muestra: ningún proveedor ni local de los que salen existe.
Cómo funciona
Tres pasos, dos de ellos sin ti.

Los papeles entran solos
Tus proveedores mandan la factura al correo de siempre. Los albaranes, una foto con el móvil al recibir la mercancía — el escáner recorta y dispara solo.

La IA lee y cruza
Cada línea, cada devolución, cada subtotal. La lectura se verifica al céntimo contra los totales impresos, y el sistema aprende de cada factura difícil.

Solo ves lo que no cuadra
Lo que coincide se confirma y archiva solo. Lo que no, te llega como aviso con el papel al lado: reclamas con la prueba delante.
Qué hace
Los costes y el personal, en la misma casa.
Porque el margen de un restaurante se escapa por dos sitios: por lo que compras y por las horas que pagas.
Compras que cuadran
De la bandeja de entrada a la gestoría, sin tocar un papel.
- Facturas por correo, albaranes por foto — se leen solas y quedan archivadas por proveedor, año y trimestre, listas para tu gestoría.
- Cruce factura-albarán al céntimo — con devoluciones, abonos y subtotal por albarán.
- Avisos de subida de precio — te enteras el día que el proveedor toca la tarifa, y el coste de cada plato se recalcula solo.
Personal sin sorpresas
Del cuadrante a la nómina, con las horas de verdad.
- Cuadrantes y turnos publicados al móvil — con aviso a cada empleado cuando algo cambia; vacaciones y cambios de turno se piden desde ahí.
- Fichaje desde el local — con ubicación al fichar y registro de jornada inalterable.
- Horas extra que apruebas tú — nada llega a nómina sin tu visto bueno, y el resumen mensual sale para tu gestoría en un clic, con los anticipos ya descontados.
La diferencia
Digitalizar facturas está bien. Cuadrarlas es otra cosa.
Los digitalizadores te dicen cuánto gastas. Clavado te dice cuánto te están clavando — porque es el único que mira también el albarán.
| Digitalizadores de facturas |
Apps de personal |
Clavado | |
|---|---|---|---|
| Lee las facturas solas | — | ||
| Cruza contra el albarán de papel, al céntimo | — | — | |
| Caza devoluciones y abonos perdidos | — | — | |
| Turnos, fichajes y horas extra | — | ||
| Todo en una sola herramienta | — | — |
La pregunta de siempre
¿Y si la IA lee mal?
Lee mal alguna vez. Por eso el panel no está montado sobre la fe en que acierte, sino sobre qué pasa cuando no acierta.
Nada se da por bueno solo porque lo haya leído
Una factura se confirma sola únicamente si cuadra con su albarán y el emparejamiento es seguro. Si hay la menor incidencia en la entrega, se para y la ves tú — aunque los números cuadren al céntimo. Los abonos no se confirman solos nunca.
Si un dato no está impreso, se queda en blanco
No rellena huecos. Si el papel no dice el IVA de una línea, no aparece un cero que nadie escribió: aparece vacío y se pregunta. Preferimos un hueco a un número inventado.
El papel original está siempre al lado
Cada factura guarda su PDF y cada albarán su foto, pegados a la lectura. Comprobar un número es mirar, no ponerse a buscar en una carpeta.
Y si algo salió torcido, se vuelve a leer
Hay un botón de releer en cada documento. Una relectura solo sustituye a la anterior cuando es mejor de forma demostrable: no puede dejarte el papel peor de como estaba.
Medido con papel de verdad, no en un folleto
14 albaranes ya archivados, de 12 proveedores distintos, con su luz mala y sus arrugas.
¿Te están clavando tus proveedores?
Enséñanos un mes de facturas y albaranes y te decimos cuánto se te está escapando. Sin compromiso, sin cambiar nada de lo que ya usas. Para que lo único clavado sea la cuenta — al céntimo.